Vamos allá con los cachivaches para hacer galletas…
Lo primero que vais a necesitar es una
bandeja plana para el
horno. Casi todos los hornos traen una bandeja que nos sirve para hornear, pero
hay unas que son más específicas, que tienen una doble capa que favorece que el
calor se distribuya mejor y no se creen puntos calientes. Estas bandejas se
colocan sobre la rejilla del horno.
Y para colocar las galletas sobre la bandeja y hornear, lo
mejor es usar un
teflón o una
silicona antiadherente, que es reutilizable (lo
podemos lavar sin problemas y guardar hasta el próximo uso) o si no, un papel
vegetal para horno.
Para preparar la masa de las galletas, usaremos los
utensilios que ya conocemos de las tartas y cupcakes:
cucharas medidoras,
varillas,
tamiz… y una vez tenemos nuestra masa lista, toca estirar o formar
bolitas en el caso de hacer cookies.
Vamos primero con las galletas que estiramos y cortamos.
Casi siempre conviene que la masa esté fría antes de cortarla. Se puede guardar
la masa envuelta en papel film en la nevera (hecha una bola) hasta que se
enfríe y luego sacarla y estirarla o guardar láminas ya estiradas del grosor
deseado en la nevera (para esto necesitaremos varias bandejas, para poder poner
cada lámina en una).
Para estirar la masa se usa un rodillo de repostería (puede
ser uno de
madera) y si veis que la masa se pega al rodillo, siempre podéis
ponerla entre dos papeles de horno y pasar el rodillo sobre el papel, para
evitar que esto ocurra. Para que las galletas nos queden todas del mismo grosor
usamos unas
tablillas niveladoras como guía. Estas tablillas están disponibles
en diferentes grosores, y no hay mas que colocarlas a los lados de nuestra
masa, empezar a pasar el rodillo, y, cuando éste toque las tablillas, habremos
conseguido que toda la lámina de masa estirada tenga el mismo grosor.
Y una vez tenemos la masa estirada (y fría) ¡¡cortamos
nuestras galletas!! Aquí, infinidad de opciones. Hay cortadores de
cobre, de
acero inoxidable, de
plástico… Los de cobre son algo más caros por su mayor
resistencia, y debéis tener siempre el cuidado de no meter en el lavavajillas
ni los de cobre ni los metálicos. Conviene lavarlos con bastante jabón y
secarlos inmediatamente. Podéis cortar las galletas con la forma que queráis e
incluso, hacer galletas con “ventana”. Es tan sencillo como cortar una parte
del centro de la galleta (podéis por ejemplo hacer una galleta con forma
redonda y con un cortador redondo más peque, quitarle una parte en el centro),
machacar caramelo con un mortero, y al colocar la galleta en la bandeja, poner
el caramelo en el centro (en el hueco que hemos cortado). Con el calor durante
el horneado el caramelo se fundirá y se quedará “agarrado” a la galleta y
cuando la saquéis tendréis una galleta con una ventanita de cristal (bueno, de
caramelo, jeje).
Estas galletas hechas con cortador son perfectas para
decorar. Podéis decorarlas con
fondant, glasa… Si queréis decorarlas con
fondant, podéis usar el mismo cortador con el que las habéis cortado, cortar la
forma en el fondant estirado, y pegarlo usando
pegamento comestible (si no
tenéis, podéis usar un poquito de mermelada). Por supuesto, también podéis texturizar el fondant usando un
rodillo texturizador. Los hay con diferentes motivos: espirales, flores, estrellas...
Hay unos juegos que os pueden ser muy útiles si queréis decorar vuestras galletas con fondant texturizado. Traen el
cortador y el texturizador, que en este caso es una lámina de plástico. Tan sólo hay que colocar la lámina sobre el fondant y pasar por encima un rodillo, para poder texturizar la pieza.
Y por supuesto, sobre el fondant (texturizado o no) podéis poner
detalles con glasa, pintar con
rotuladores de tinta comestible, dar algún
detalle con
seda comestible o
colorante en polvo o
purpurina… ¡Imaginación al
poder! La seda comestible y el colorante en polvo se pueden aplicar en seco, con un pincel. En el caso de la purpurina, es normal aplicarla con algún tipo de bebida alcohólica incolora. Ponéis en un vasito un poco de la bebida, en un platito purpurina (para no mojar toda la del bote) y mojáis un pincel en la bebida, lo pasáis por la purpurina, y ¡a decorar!
Para decorar con glasa, lo primero es prepararla, claro…
Aquí tenéis varias opciones. Podéis hacerla usando claras de huevo en polvo o
pasteurizadas (las claras frescas mejor no, así evitamos la salmonelosis).
También podéis utilizar la
albúmina o el
polvo de merengue (que serían los
sustitutivos de las claras).
La albúmina y el polvo de merengue se mezclan con
icing sugar y agua (las medidas con la albúmina serían 3 cucharadas de albúmina
+ 6 cucharadas de agua + 500 gr de icing sugar para conseguir la glasa de
delineado). Tenéis que batir durante unos 5 min, con la batidora de varillas
duras, a velocidad mínima, para conseguir una glasa brillante.
Y ya por último podéis comprar los
preparados para hacer glasa (Royal icing), a los que tan sólo hay que añadir agua siguiendo las indicaciones del fabricante y batir (las indicaciones son para la glasa de delineado).
La glasa se puede teñir con colorante
en pasta o
en gel y
para aplicarla, lo más normal es usar una boquilla
del 3 para el delineado y
una
del 5 o un
biberón para el relleno. Esto son orientaciones, por supuesto,
en función del efecto que deseéis obtener, las boquillas cambiarán.
Hay una herramienta muy útil, que es el
punzón, con el que
podréis eliminar las pequeñas burbujitas que os queden al aplicar la glasa y
con la que también podréis realizar dibujos como flores.
Y sobre la glasa, antes de que seque, podéis pegar
sprinkles
para hacer algunas decoraciones especiales o una vez seca le podéis poner
detalles con
purpurina, por ejemplo. De nuevo ¡imaginación al poder!
Como ya os he contado, podéis decorar galletas mezclando fondant y
glasa (haciendo determinados elementos de la decoración de fondant y otros, o
pequeños detalles, de glasa) y podéis usar
stencils para dibujar sobre el
fondant con colorante en polvo.
Hay otros juegos muy chulos de cortadores de galletas que son los que traen el
cortador y el sello. Tan sólo hay que cortar la masa y luego presionar con el sello. De esta forma las galletas quedan marcadas con el dibujo del sello.
Y otra opción serían los juegos de
cortador y molde de silicona para chocolate. Con estos juegos se preparan las galletas usando el cortador y con el molde de silicona se hacen láminas de chocolate con diferentes dibujos que luego se pegan sobre la galleta (una vez horneada y fría). ¿No os encantan las galletas con chocolate? Ays qué ricas...
Y ya, vamos con las cookies ¿no? Con las cookies lo tenemos
muy sencillo, ya que normalmente no hay mas que formar una bolita de masa,
ponerla sobre la bandeja con el
teflón o papel vegetal y ¡a hornear! Debéis
tener en cuenta que estas galletas se van a “expandir” en el horno, así que
debéis dejar el espacio suficiente entre bolita y bolita para que no se peguen.
Un truco para que todas las galletas salgan igual, es usar la
cuchara de helado
(nos encantan las cucharas de helado, jeje). En este caso, usaremos la pequeña,
la de 39 mm.
Y no os he dicho nada, pero las galletas, al igual que los
cupcakes y los bizcochos, hay que dejarlas enfriar en una
rejilla… las sacamos
del horno, y las pasamos de la bandeja a la rejilla y luego ¡a disfrutar!
Sobre utensilios para galletas también hice un vídeo para el blog de Azucarera - La vida sabe mejor. Podéis verlo pinchando aquí:
Cortadores de galletas o en el apartado
vídeos del blog ¡que están todos juntitos!
Espero haberos ayudado con los básicos para galletas… ¡Ya me
contáis!
Un beso
Ariadna
Muy bien explicado Ariadna.Me encanta!!! Ha ver cuando me paso por tu tienda para verte.Un besazo.
ResponderEliminarMuchas gracias Alejandra!!! En la tienda te espero ¡un beso! ;)
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