jueves, 18 de septiembre de 2014

Hablemos un poquito del fondant


Hola!!

Perdón por esta larga ausencia, pero ya sabéis, el veranito, la vuelta al cole, los productos nuevos que nos han llegado, las cositas de Halloween (que ya no queda nada!!)… En fin, que llevo un montón sin pasar por aquí ¡pero ya estoy de vuelta!

Hoy os cuento pequeños detallitos sobre el fondant. El fondant es una pasta que podemos usar para cubrir tartas, para modelar, para decorar nuestros cupcakes... Como dicen mis sobris es “la plastilina esa que se come”, y me parece una definición muy buena, porque el tacto, y su manejo, es como el de la plastilina.

Está hecho básicamente de agua y azúcar, y aunque se puede hacer casero, yo siempre opto por comprarlo hecho. Llamadme comodona, pero es que factores como la humedad o la temperatura pueden influir en la receta, y abrir el paquetito es mucho más sencillo ;p

El fondant no debemos meterlo a la nevera, ya que va a coger la humedad de la misma y al sacarlo va a empezar a “sudar”. Es una expresión un poco rara, pero es que es así, tras sacarlo parece que suda, y puede comportarse de forma rara y estropearnos una tarta. Para conservarlo, si no habéis abierto el paquete, es suficiente con dejarlo en un lugar seco (en un armario, por ejemplo). Y una vez abierto, fijaros siempre en la fecha de caducidad (como solemos tirar el envase la podéis apuntar en un papelito para que no se os olvide), y no tenéis mas que envolverlo bien en papel film (de tal forma que no le entre nada de aire), si tenéis un tupper vacío podéis meterlo dentro (una vez envuelto) y dejarlo de nuevo en el armario. Si cuando lo vais a volver usar veis que está un poco duro, normalmente lo que está duro es la capa superior. No tenéis mas que quitarla con ayuda de un cuchillo, y el resto debería estar en perfectas condiciones, para poderlo amasar de nuevo y usar.

Cuando estéis realizando decoraciones de fondant debéis tener en cuenta que el fondant al contacto con el aire se seca. Es muy útil tener una bolsita de congelado (de las de cierre con zip) para poder meter el fondant mientras no se usa o un cachito de papel film para poderlo envolver. Y para manejarlo y que no se pegue, normalmente es suficiente con un poquito de maizena o icing sugar en la superficie de trabajo o con un poco de crisco. Si hace mucho calor o hay mucha humedad en el ambiente ¡paciencia! Y poneros lo más cerca de un ventilador o del aire acondicionado… la humedad y el calor son muy poco amigos del fondant.

Para estirar el fondant conviene usar un rodillo específico, que podemos encontrar en diferentes tamaños para adecuarlo a la cantidad de producto que vayamos a estirar. Y el fondant siempre se estira del mismo lado, es decir, no lo estiréis y le deis la vuelta para seguir estirándolo por el lado que antes estaba en contacto con la superficie de trabajo. Y para colorearlo usad colorante en pasta o en gel, para evitar cambios de consistencia.


Rodillo de fondant


Nunca debemos ponerlo directamente sobre un bizcocho, ya que va a absorber su humedad. Para cubrir una tarta de fondant primero ponemos la capa recogemigas y la definitiva de cobertura (buttercream, ganaché…) y una vez la capa definitiva fría, cubrimos con el fondant. Para pegarlo a las paredes de la tarta y que quede bonito, nunca lo alisaremos de arriba a abajo, ya que estaríamos tirando de él y se podría romper. Es decir, lo que tenemos que hacer es dejar caer el fondant sobre la tarta, y desde la parte inferior (desde la superficie de trabajo) ir acercando el fondant a las paredes del bizcocho, haciendo un movimiento de abajo a arriba. Si se forman pliegues iremos abriéndolos y de nuevo acercaremos el fondant al bizcocho de abajo a arriba. No se si he conseguido explicarlo bien, se que así dicho suena un poco lioso…

En los cupcakes, si queremos cubrirlos de fondant, haremos lo mismo, poniendo primero una capa de buttercream, ganaché etc. sobre la que irá el fondant.

Para pegar fondant sobre fondant (por ejemplo si queremos pegar decoraciones sobre la cobertura lisa que hayamos puesto) podemos usar un poquito de agua si la decoración no es muy grande (pero poquita, que con el agua el fondant se porta fatal) o pegamento comestible que aplicaremos con un pincel.


Pegamento comestible


Y para alisarlo y que no nos queden bollos y los bordes queden perfectos existen los alisadores de fondant. Es muy útil tener un par de ellos, ya que de esta manera, manejando uno con cada mano, podemos alisar nuestras tartas con más facilidad.


Alisador de fondant


En el caso de querer modelar con fondant, existen productos para endurecerlo, como la goma de tragacanto (con la que también podréis hacer pegamento).


Goma de tragacanto


El fondant lo podemos encontrar sólido y líquido. El fondant líquido se usa calentándolo en el microondas. Luego sólo hay que verterlo sobre la superficie a cubrir o “mojar” esta superficie en el fondant. Cuando se enfría se endurece, se queda como el glaseado de los donuts (más o menos, es para que os hagáis una idea). Alma de hecho lo ha usado en alguna ocasión para decorar sus mini donuts. Y por supuesto, lo podéis teñir con colorante en pasta o gel.

Fondant líquido


El sólido viene en diferentes formatos y pesos, y lo hay blanco o de colores. Lo normal es que sepa como a vainilla (bueno, no es exactamente vainilla, pero es un sabor dulce que podría parecerse) pero podéis encontrar también fondant sabor chocolate, nubes, de frutas

Respecto a las marcas, en la tienda tenemos 3, que son las que más usamos.

Por un lado está Funcakes. El fondant de Funcakes es perfecto para modelar y para hacer detalles en los cupcakes.

Fondant Funcakes Sweet Pink


Si lo que queréis es cubrir una tarta, nosotras solemos recomendaros que uséis Satin Ice o PME. Estas dos marcas son más elásticas y tardan más en secarse, por lo que su manejo a la hora de cubrir es más sencillo. Y además ¡Satin Ice acaba de sacar sus botes de fondant en colores! Esto es maravilloso para no tener que estar tiñendo grandes cantidades, y sobre todo, si lo que hay que teñir es rojo o negro, que son dos colores complicados!!

Fondant Satin Ice Rosa


Sobre el tema de los alérgenos, tanto PME como Satin Ice son sin gluten.

Y creo que poco más… Espero haberos ayudado con vuestras dudas sobre el fondant, pero ya sabéis que para cualquier cosita no tenéis mas que dejar vuestro comentario ;)

Besazos a repartir
Ariadna




jueves, 31 de julio de 2014

Colorantes


Hablemos un poquito de colorantes ¡que con color la vida es mucho más divertida!

Empezamos con los colorantes en pasta. Estos colorantes son adecuados para teñir fondant, mazapán, masas (cupcake, bizcocho, galletas…), buttercream, glasa… Son muy densos, y están muy concentrados, lo que hace que con poquita cantidad consigamos dar mucho color, y que no cambie la consistencia de aquello que estemos tiñendo.


Colorante en pasta Aqua Pastel Sugarflair



Para aplicarlos sobre el fondant lo hacemos con un palillo. Metemos el palillo en el colorante, cogemos un poquito, lo distribuimos por el fondant y amasamos. El palillo que hemos usado lo debemos tirar, no se debe volver a meter en el colorante, ya que el fondant lleva azúcar y si lo volvemos a introducir en el colorante podemos estropearlo.

Para teñir glasa, buttercream o masas tal vez sea más sencillo usar una cucharita (o el borde del mango de la cucharita). Se echa un poquito de colorante en la masa o en la glasa o buttercream y batimos.

Siempre conviene ir añadiendo colorante de muy poco en muy poco (sea lo que sea lo que tiñamos), ya que al estar tan concentrados, van a dar mucho color, y como echemos mucha cantidad lo mismo nos pasamos de intensidad.

Marcas de colorantes en pasta hay muchas. A mi me gustan especialmente los de Sugarflair, porque dan mucho color. Existen unas tablas de esta marca para poder ver qué color vas a obtener con cada colorante, ya que no siempre el color que se ve en el bote es el color que proporcionan (por ejemplo, el claret se ve casi negro, y el color que da es fucsia).

Si vais a hornear una masa coloreada, debéis tener en cuenta que en el horno con el calor es posible que el color cambie o baje de intensidad. Y para conseguir unos Red Velvet bien rojos (que a veces tenéis duda con el colorante) el bueno, que deja la masa roja roja, es el Extra Red deSugarflair.

Colorante en pasta Extra Red de Sugarflair


Ah, y también se pueden usar estos colorantes para dibujar sobre fondant o pasta de goma. Tan sólo hay que “mojarlos” un poquito para que no estén tan densos. Una buena forma sería, en una paleta, poner en uno de los huecos un poco de agua, y en otro un poco de colorante. Mojar el pincel en el agua retirando el exceso, pasar el pincel por el color, y ya lo tendríamos listo para poder dibujar.

Paleta


Por supuesto los colorantes en pasta se pueden mezclar para obtener otros colores. Vamos, que si tenéis azul y amarillo, los podéis mezclar y vais a conseguir verde ¡como con las acuarelas del cole!

Por otro lado tenemos los colorantes en gel. De estos colorantes se puede decir casi lo mismo que de los de pasta. Son algo menos densos, y sirven también para teñir masas, buttercream, glasa, fondant… Para aplicarlos, si vienen en envase estilo el de la pasta de dientes, no hay mas que presionar un poquito e ir echando gotas (como con los de pasta, de muy poco en poco).

Colorante en gel Eucalyptus


Luego estarían los que son en polvo. Los colorantes en polvo se usan sobre todo para colorear superficies secas. Por ejemplo, si hacéis flores de pasta de goma, fondant, o pasta de flores, podéis aplicarles con un pincel (en seco) colorante en polvo para darles color. Otra opción sería mezclarlos con unas gotas de bebida alcohólica incolora, para obtener pintura comestible.

Colorante en polvo Cyclamen


Las sedas comestibles se aplicarían igual que el colorante en polvo. En seco, con un pincel o mezclándolas con unas gotas de bebida alcohólica incolora para obtener pintura comestible. Y las purpurinas se pueden aplicar, por ejemplo sobre el buttercream, espolvoreándolas (se coge un poquito con la punta de un cuchillo y se van dando golpecitos para que se esparza bien)(siempre conviene que el color de la purpurina sea similar al del buttercream, para que le de brillo y no se creen contrastes raros) o si no mezclándolas con unas gotas de bebida al igual que las sedas para dar detalles sobre fondant.

Seda comestible Claret Wine

Purpurina comestible marfil


No son exactamente colorantes, pero creo que debemos incluirlos aquí… Para dar pequeños toques de color, pintar sobre fondant o sobre la glasa una vez seca podemos usar rotuladores de tinta comestible. Estos rotuladores (los de la marca Rainbow Dust) tienen dos puntas, una más fina, que es perfecta para escritura, y otra más gruesa para dibujar. Tened cuidado cuando los uséis sobre fondant y no apretéis de más ¡que el fondant es blandito y lo mismo se hunde el rotulador en él!

Rotulador comestible rojo Rainbow Dust


Otra forma de dar toques de color es usar sprays. Los hay que son incoloros, o de tono perla, que van a dar solamente brillo, y otros que tienen color: rosa, rojo, azul… Para aplicarlos, debéis hacerlo desde lejos, y teniendo cuidado para no pasaros con la cantidad.


Spray dorado Wilton

Y también para detalles de color están las pinturas metalizadas. Estas pinturas se aplican con un pincel y sirven para pintar sobre el fondant, pasta de goma… Existen también pinturas lisas, y en el caso del color blanco (que muchas veces nos preguntáis por rotulador blanco), hay pintura blanca que viene con un aplicador en forma de pincel.

Pintura metalizada Light Gold



Pincel pintura blanca


Los colorantes en pasta, gel… los normales, suelen tener base acuosa. Esto hace que estos colorantes no sean apropiados para teñir chocolate ni caramelo, ya que en este caso necesitamos unos colorantes de base de aceite. Si usamos colorantes de base acuosa sobre chocolate o caramelo lo más sencillo es que se nos “corte” lo que estamos preparando. Por eso existen unos colorantes específicos para este tipo de ingredientes, que son los que debemos usar también en el caso de querer teñir candy melts.

Colorantes para chocolate y caramelo Wilton


Sobre colorantes también hice un vídeo para el blog de Azucarera. Podéis verlo en el apartado vídeos del blog o pinchando aquí: Colorantes para unos postres más divertidos

Y con esto y un bizcocho (de colores)… jeje. Espero que preparéis muchísimos dulces llenos de color!!! Ya me contáis.

Un beso
Ariadna


martes, 22 de julio de 2014

Vamos a dar sabor!! Extractos, emulsiones, pastas...


Vamos allá con los extractos, pastas, emulsiones…

De todos ellos, a mi el que me parece indispensable, ese que siempre debemos tener en casa, es la vainilla… Vale, a mi es que me encanta y si puedo poner vainilla a algo se la voy a poner, pero es que es maravillosa, porque potencia otros sabores ¡que me gusta mucho la vainilla! Jeje. La podéis encontrar en pasta y en extracto. Diferencias… El extracto tiene base de alcohol, y es más líquido que la pasta. La pasta es más densa y os va a dejar los típicos puntitos marrones que obtendríais si abrierais una vaina de vainilla. Ambas sirven tanto para el buttercream como para las masas, y si en una receta os dicen “una cucharadita de extracto de vainilla” podéis usar una cucharadita de pasta y viceversa… ¿Cómo elegir? Pues va un poco en función de gustos y de lo que queráis… Si por ejemplo queréis una buttercream de vainilla que quede blanca, pues el extracto. Que queréis algo que tenga un toque más natural, la pasta… Yo personalmente soy de usar siempre pasta, pero es, como os digo, una opción personal.


Vainilla en pasta Nielsen-Massey

Vainilla en extracto Nielsen-Massey


Y ahora que todos tenemos vainilla en casa, empezamos con los extractos. Los extractos están disueltos en una base de alcohol y el sabor lo dan las bases de aceite de la almendra, o el limón, el cacao puro, los granos de café… La dosificación os la van a indicar en la receta, pero normalmente será una cucharadita (más o menos). Los extractos dan sabor y olor, y si alguno de ellos tiene un color oscuro, puede dar algo de color. Son adecuados para cremas y para masas.

Extracto de flor de azahar


Por otro lado tenemos las emulsiones. Las emulsiones están suspendidas en una base de agua. El agua no va a aportar ningún tipo de sabor añadido a la emulsión, y no se evapora tan rápido como el alcohol cuando es expuesta al calor. Esto permite que el sabor y el olor sean más potentes. Las emulsiones son adecuadas tanto para cremas como para masas, pero no para dar sabor a chocolates o caramelos, debido a su base de agua (es igual que con los colorantes, para dar color a chocolate y caramelo hacen falta unos colorantes específicos de base grasa, pero eso ya os lo cuento otro día) y van a dar sabor, olor y algunas de ellas, color. Las emulsiones pueden ser de sabores “puros”, como limón o frambuesa o pueden ser mezclas de sabores. Una emulsión que gusta muchísimo (por poneros un ejemplo de combinación de sabores) es la de Princesa, que es vainilla con almendra y limón. Y la dosificación, pues como con los extractos, normalmente una cucharadita, pero siempre guiaros por la receta.


Emulsión Buttery Sweet Dough


Otra forma de dar sabor es usando los aceites saborizantes. Estos saborizantes son los más concentrados de todos. Aunque se llamen “aceites” no contienen aceite vegetal, la mayoría son aceites esenciales derivados de la piel, hojas o flores de las plantas. Estos aceites son unas 3 veces más fuertes que los extractos y se pueden usar en masas, cremas, helados… La dosificación sería menor cantidad que con los extractos debido a su mayor concentración, pero como siempre ¡hay que hacer caso a la receta!


Aceite saborizante Algodón de Azúcar


También podéis usar para dar sabor los llamados “Sabores naturales”. Estos sabores son concentrados, y son unas 2 veces más fuertes que los extractos. Se pueden usar en masas, cremas, helados…


"Sabor natural" arándano


Se que a muchísimos os preocupa el tema del gluten, así que unas pequeñas indicaciones. Para aseguraros de que un producto no tiene gluten, debéis comprobar que viene indicado en el etiquetado. En el caso de los sabores naturales y los aceites saborizantes de LorAnn, ambos tipos son sin gluten. En el caso de las emulsiones LorAnn, su web indica que son sin gluten, aunque no en todas viene marcado en el etiquetado.

En el caso de Nielsen-Massey, tanto la vainilla en pasta como los extractos indican en su etiquetado que son sin gluten. El extracto de vainilla no lo lleva marcado en el etiquetado, pero sí lo indica en la web.

Y ya sólo me quedaría hablaros de las pastas concentradas… Las pastas concentradas pueden ser de frutas, frutos secos o sabores curiosos tipo mojito o chicle. Estas pastas dan sabor, olor y color, y os sirven tanto para las masas como para las cremas y helados. La dosificación normalmente viene indicada en el bote (o como siempre, lo que diga la receta que sigáis), pero para que os orientéis, lo normal es una cucharada por cada 250gr de mantequilla, aunque esto siempre dependerá del tipo de pasta (las hay que proporcionan mucho más sabor que otras) y de vuestros gustos personales (a mi dadme fresa o frambuesa y me acabo el bote, jajaja).


Fresa en pasta


Respecto a los alérgenos, en el caso de las pastas concentradas Home Chef, debéis mirar el etiquetado de cada una, donde viene todo indicado.

Y bueno, no es que sea un saborizante pero es que se merece que lo nombre… ¿Conocéis el Fluff? ¿Habéis hecho la tarta Arcoíris de Alma? Pues sí, el Fluff es esa crema de nubes maravillosa que ella usa para ese buttercream… Lo tenéis en el sabor tradicional de marshmallows, de fresa y de frambuesa. Y se puede usar para el buttercream o coger una cuchara y comerlo directamente del bote, jajaja (sí, no me miréis mal, lo he hecho, no tengo remedio…)


Fluff


De extractos, pastas, emulsiones… también hice un video para el blog de Azucarera, lo podéis ver en el apartado vídeos o pinchando aquí: Extractos, pastas... ¡da sabor a tus postres!

Y con esto y un bizcocho… ¡espero que llenéis vuestra vida de sabor y me lo contéis!
Un besazo

Ariadna

lunes, 14 de julio de 2014

Utensilios para galletas


Vamos allá con los cachivaches para hacer galletas…

Lo primero que vais a necesitar es una bandeja plana para el horno. Casi todos los hornos traen una bandeja que nos sirve para hornear, pero hay unas que son más específicas, que tienen una doble capa que favorece que el calor se distribuya mejor y no se creen puntos calientes. Estas bandejas se colocan sobre la rejilla del horno.

Bandeja plana


Y para colocar las galletas sobre la bandeja y hornear, lo mejor es usar un teflón o una silicona antiadherente, que es reutilizable (lo podemos lavar sin problemas y guardar hasta el próximo uso) o si no, un papel vegetal para horno.

Teflón para horno

Base para horno con recubrimiento antiadherente de silicona


Para preparar la masa de las galletas, usaremos los utensilios que ya conocemos de las tartas y cupcakes: cucharas medidoras, varillas, tamiz… y una vez tenemos nuestra masa lista, toca estirar o formar bolitas en el caso de hacer cookies.

Vamos primero con las galletas que estiramos y cortamos. Casi siempre conviene que la masa esté fría antes de cortarla. Se puede guardar la masa envuelta en papel film en la nevera (hecha una bola) hasta que se enfríe y luego sacarla y estirarla o guardar láminas ya estiradas del grosor deseado en la nevera (para esto necesitaremos varias bandejas, para poder poner cada lámina en una).

Para estirar la masa se usa un rodillo de repostería (puede ser uno de madera) y si veis que la masa se pega al rodillo, siempre podéis ponerla entre dos papeles de horno y pasar el rodillo sobre el papel, para evitar que esto ocurra. Para que las galletas nos queden todas del mismo grosor usamos unas tablillas niveladoras como guía. Estas tablillas están disponibles en diferentes grosores, y no hay mas que colocarlas a los lados de nuestra masa, empezar a pasar el rodillo, y, cuando éste toque las tablillas, habremos conseguido que toda la lámina de masa estirada tenga el mismo grosor.

Tablillas niveladoras


Y una vez tenemos la masa estirada (y fría) ¡¡cortamos nuestras galletas!! Aquí, infinidad de opciones. Hay cortadores de cobre, de acero inoxidable, de plástico… Los de cobre son algo más caros por su mayor resistencia, y debéis tener siempre el cuidado de no meter en el lavavajillas ni los de cobre ni los metálicos. Conviene lavarlos con bastante jabón y secarlos inmediatamente. Podéis cortar las galletas con la forma que queráis e incluso, hacer galletas con “ventana”. Es tan sencillo como cortar una parte del centro de la galleta (podéis por ejemplo hacer una galleta con forma redonda y con un cortador redondo más peque, quitarle una parte en el centro), machacar caramelo con un mortero, y al colocar la galleta en la bandeja, poner el caramelo en el centro (en el hueco que hemos cortado). Con el calor durante el horneado el caramelo se fundirá y se quedará “agarrado” a la galleta y cuando la saquéis tendréis una galleta con una ventanita de cristal (bueno, de caramelo, jeje).

Cortadores de plástico
Cortadores de acero inoxidable


Estas galletas hechas con cortador son perfectas para decorar. Podéis decorarlas con fondant, glasa… Si queréis decorarlas con fondant, podéis usar el mismo cortador con el que las habéis cortado, cortar la forma en el fondant estirado, y pegarlo usando pegamento comestible (si no tenéis, podéis usar un poquito de mermelada). Por supuesto, también podéis texturizar el fondant usando un rodillo texturizador. Los hay con diferentes motivos: espirales, flores, estrellas...

Rodillo texturizador


Hay unos juegos que os pueden ser muy útiles si queréis decorar vuestras galletas con fondant texturizado. Traen el cortador y el texturizador, que en este caso es una lámina de plástico. Tan sólo hay que colocar la lámina sobre el fondant y pasar por encima un rodillo, para poder texturizar la pieza.

Cortador con texturizador



Y por supuesto, sobre el fondant (texturizado o no) podéis poner detalles con glasa, pintar con rotuladores de tinta comestible, dar algún detalle con seda comestible o colorante en polvo o purpurina… ¡Imaginación al poder! La seda comestible y el colorante en polvo se pueden aplicar en seco, con un pincel. En el caso de la purpurina, es normal aplicarla con algún tipo de bebida alcohólica incolora. Ponéis en un vasito un poco de la bebida, en un platito purpurina (para no mojar toda la del bote) y mojáis un pincel en la bebida, lo pasáis por la purpurina, y ¡a decorar!

Para decorar con glasa, lo primero es prepararla, claro… Aquí tenéis varias opciones. Podéis hacerla usando claras de huevo en polvo o pasteurizadas (las claras frescas mejor no, así evitamos la salmonelosis). También podéis utilizar la albúmina o el polvo de merengue (que serían los sustitutivos de las claras).

Albúmina (Egg white powder)


La albúmina y el polvo de merengue se mezclan con icing sugar y agua (las medidas con la albúmina serían 3 cucharadas de albúmina + 6 cucharadas de agua + 500 gr de icing sugar para conseguir la glasa de delineado). Tenéis que batir durante unos 5 min, con la batidora de varillas duras, a velocidad mínima, para conseguir una glasa brillante.

Polvo de merengue


Y ya por último podéis comprar los preparados para hacer glasa (Royal icing), a los que tan sólo hay que añadir agua siguiendo las indicaciones del fabricante y batir (las indicaciones son para la glasa de delineado).

Preparado para glasa - Royal Icing



La glasa se puede teñir con colorante en pasta o en gel y para aplicarla, lo más normal es usar una boquilla del 3 para el delineado y una del 5 o un biberón para el relleno. Esto son orientaciones, por supuesto, en función del efecto que deseéis obtener, las boquillas cambiarán.

Boquilla Nº 3


Biberón


Hay una herramienta muy útil, que es el punzón, con el que podréis eliminar las pequeñas burbujitas que os queden al aplicar la glasa y con la que también podréis realizar dibujos como flores.

Punzón


Y sobre la glasa, antes de que seque, podéis pegar sprinkles para hacer algunas decoraciones especiales o una vez seca le podéis poner detalles con purpurina, por ejemplo. De nuevo ¡imaginación al poder!

Como ya os he contado, podéis decorar galletas mezclando fondant y glasa (haciendo determinados elementos de la decoración de fondant y otros, o pequeños detalles, de glasa) y podéis usar stencils para dibujar sobre el fondant con colorante en polvo.

Hay otros juegos muy chulos de cortadores de galletas que son los que traen el cortador y el sello. Tan sólo hay que cortar la masa y luego presionar con el sello. De esta forma las galletas quedan marcadas con el dibujo del sello.

Cortador con sello


Y otra opción serían los juegos de cortador y molde de silicona para chocolate. Con estos juegos se preparan las galletas usando el cortador y con el molde de silicona se hacen láminas de chocolate con diferentes dibujos que luego se pegan sobre la galleta (una vez horneada y fría). ¿No os encantan las galletas con chocolate? Ays qué ricas...

Cortador con molde de silicona para chocolate


Y ya, vamos con las cookies ¿no? Con las cookies lo tenemos muy sencillo, ya que normalmente no hay mas que formar una bolita de masa, ponerla sobre la bandeja con el teflón o papel vegetal y ¡a hornear! Debéis tener en cuenta que estas galletas se van a “expandir” en el horno, así que debéis dejar el espacio suficiente entre bolita y bolita para que no se peguen. Un truco para que todas las galletas salgan igual, es usar la cuchara de helado (nos encantan las cucharas de helado, jeje). En este caso, usaremos la pequeña, la de 39 mm.

Cuchara de helado 39 mm.


Y no os he dicho nada, pero las galletas, al igual que los cupcakes y los bizcochos, hay que dejarlas enfriar en una rejilla… las sacamos del horno, y las pasamos de la bandeja a la rejilla y luego ¡a disfrutar!

Rejilla para enfriar


Sobre utensilios para galletas también hice un vídeo para el blog de Azucarera - La vida sabe mejor. Podéis verlo pinchando aquí: Cortadores de galletas o en el apartado vídeos del blog ¡que están todos juntitos!

Espero haberos ayudado con los básicos para galletas… ¡Ya me contáis!
Un beso

Ariadna

lunes, 7 de julio de 2014

Herramientas para tartas



Hola a todos!!!!

Como hace unos días os conté los moldes para tartas, pues hoy completamos las herramientas para que hagáis unas tartas espectaculares ¿no? ;)

A ver, utensilios básicos (de esos que vais a usar para preparar casi cualquier cosa) y que ya conocéis: las cucharas medidoras, el tamiz, el batidor (de silicona o batidora de varillas duras o Kitchen Aid, Bosch…), y el comprobador de bizcochos. Preparáis la masa, la metéis al horno (en un molde con spray antiadherente o con mantequilla y harina) y ¡listo!

Y a partir de aquí, tal vez lo más sencillo para ir presentando las herramientas necesarias para tartas sea seguir el paso a paso, así que ¡vamos allá!

Ya tenemos el bizcocho horneado y tras sacarlo del molde, lo ponemos en una rejilla para que termine de enfriarse. Lo normal es, al sacar el bizcocho del horno, dejarlo unos 5 min en el molde y luego desmoldar y pasarlo a la rejilla.

Una vez frío, pasamos a nivelarlo. Si habéis utilizado moldes de layer cake, tan sólo tendréis que nivelar la parte superior y ya tendréis preparadas las capas para vuestra tarta. Si habéis horneado el bizcocho de una vez, aparte de nivelar la parte superior, tendréis que cortar las diferentes capas de bizcocho. Para hacer esto, si tenéis buena mano, podéis usar un cuchillo, pero yo os recomendaría usar la lira, más que nada porque así os aseguráis de que los cortes sean horizontales (yo un día que no tenía la lira a mano me puse a hacerlo con un cuchillo, y me parecía que lo estaba haciendo fenomenal y súper horizontal hasta que el cuchillo, por la parte de atrás del bizcocho que evidentemente yo no estaba mirando, tocó la mesa... un desastre, jajaja). Usar la lira es muy sencillo, tan sólo tenéis que poner el hilo de corte a la altura adecuada e ir cortando el bizcocho, avanzando poco a poco moviéndola de un lado a otro. Al ir a llegar al final del bizcocho, conviene poner la mano para que "la salida del hilo" sea contra ella y así evitéis que se rompa un trozo de bizcocho.

Lira

Ya tenemos nuestro bizcocho nivelado y cortado en capas!! (lo que sobre no lo tiréis, está buenísimo para comérselo tal cual y es estupendo para hacer cake pops). Si vais a poner almíbar a vuestra tarta, éste es el momento, y lo mejor para hacerlo es usar un pincel de silicona. Que queden bien mojaditas las capas (ays qué rico).

Y empezamos a montar la tarta!! Lo habitual es montarla sobre una base de cartón. Las hay de cartón finitas, que van estupendas y otras un poquito más gruesas, de 4mm, que os aportarán mayor resistencia.

Base de cartón


Esta base conviene que sea un pelín más grande que el diámetro del bizcocho, porque así cuando le pongamos buttercream, fondant, etc. de cobertura, lo podrá sujetar también. Ponemos un poquitillo de buttercream sobre la base y pegamos nuestra primera capa de bizcocho. Y ahora ya sólo tenemos que ir poniendo capas: bizcocho, relleno, bizcocho, relleno... Para poner el relleno, lo mejor es usar una espátula, para poderlo repartir uniformemente. Yo en este caso usaría una grandecita o mediana (en función del tamaño de la tarta). Las tenéis rectas y con ángulo y la elección va un poco en función de la comodidad, hay gente que se maneja mucho mejor con las rectas y otras personas usan mejor las anguladas.

Espátula recta


Espátula con ángulo


Una vez puesta la última capa de bizcocho toca cubrir la tarta. Lo normal es dar una primera capa de cobertura "recogemigas". Para repartir la cobertura con más facilidad, ponemos nuestra tarta sobre una base giratoria, que nos ayudará a ir girando la tarta según vayamos avanzando con la cobertura. La capa “recogemigas” no es más que una capa fina de cobertura (buttercream, ganaché… con lo que la vayamos a cubrir). Con esta capa conseguimos que las miguillas de bizcocho que se hayan quedado medio sueltas se peguen, y damos consistencia al conjunto bizcochos-relleno. Bases giratorias hay de muchos tipos. Las hay bajas, altas, que se inclinan... Elegirla va a un poco en función de vuestras necesidades y comodidad.

Base giratoria


Una vez cubierta con la capa "recogemigas" ¡a la nevera! Y aquí viene ese utensilio mágico (junto con la base giratoria, al menos para mí) que es el elevador o transportador de tartas. Recuerdo la primera vez que cubrí una tarta, que no tenía ninguno de los dos, y primero casi me disloco el cuello cubriendo la tarta y luego no había forma de coger esa tarta sin plantarle los “dátiles” en uno o varios puntos para llevarla a la nevera... En fin, que soy fan absoluta de estos dos cacharrillos!!! Metemos el transportador bajo nuestra base de cartón, levantamos la tarta y ¡a enfriar!

Elevador de tartas

Una vez fría (como media hora o una hora de nevera), no nos queda mas que sacarla (usando de nuevo el transportador y poniéndola de nuevo sobre la base giratoria)(ya os he dicho que soy muy fan) y darle la capa de cobertura definitiva y decorar. Aquí, un montón de opciones!! Podéis usar diferentes espátulas lisas o con diseños para darle un toque especial a la cobertura, usar infinidad de boquillas para hacer diferentes decoraciones o si queréis cubrirla de fondant, dar una capa bien lisita de cobertura (que tendréis que enfriar de nuevo) para dejarlo todo preparado para que el fondant se pegue bien (no pongáis nunca fondant directamente sobre el bizcocho, que absorbe su humedad y lo deja seco!)

Espátula lisa de acabado

Espátulas con texturas para acabado


Lo del fondant y sus herramientas os lo cuento otro día ¿vale? Que ya he vuelto a hacer de las mías y os he contado una versión extendida!!

Y ya para terminar, el truqui para las tartas de dos pisos... Tenéis que preparar cada piso por separado, y para montar la tarta, debéis utilizar unos palitos que se meten en el piso inferior (se cortan fácilmente con un cuchillo para que queden a la altura del piso) sujetando el piso superior (hay que ponerlos distribuidos bajo el cartón base del piso superior). Así evitaréis que el piso inferior se hunda, lo que soporta el peso del piso superior en realidad, son los palitos.

Palos para tartas de 2 pisos


De utensilios para tartas también hice un vídeo para el blog de Azucarera - La vida sabe mejor. Podéis verlo pinchando aquí: Herramientas para elaborar una tarta

Ya me contaréis qué tal van saliendo esas maravillosas tartas! Besos a repartir ;)
Ariadna